1
Te resulta fácil utilizar tus propias emociones para comunicar lo que quieres y necesitas a otras personas.
2
No te fías de tus sentimientos, por lo que en las situaciones prefieres adoptar un enfoque con el que todo lo resuelvas en tu cabeza.
3
Puedes expresar tus propios sentimientos y emociones a otras personas sin ningún problema.
4
No eres tan bueno orientándote en función de tus sentimientos y necesidades inmediatas, por lo que prefieres apoyarte en otras fortalezas.
5
Evitas al máximo las situaciones, entornos y conversaciones emocionales porque te hacen sentir incómodo.
6
Estás abierto a tener conversaciones emocionales con otras personas, no te dan miedo.
7
Te resulta difícil adaptarte al estado de ánimo de otras personas que te rodean.
8
En ocasiones tiendes a dar monólogos a los demás sobre cómo te sientes, lo que crees que es correcto, lo que quieres o lo que esperas de ellos.
9
Tienes tendencia a no reconocer tus propios sentimientos, a reprimirlos o a ocultarlos.
10
Te resulta difícil relajarte porque siempre parece haber algo que te quita demasiada energía.
11
Puedes afirmar que no tienes demasiadas dificultades para gestionar las cosas cotidianas.
12
Tienes mucha energía y te gusta estar activo.
13
En general, tienes una actitud bastante positiva.
14
Sientes que el mundo que te rodea tiene demasiados problemas y defectos como para ser aceptado fácilmente.
15
Prefieres el tipo de desafíos que se relacionan con la superación de problemas físicos, corporales o prácticos.
16
Tiendes a sentirte abrumado o sobrecargado de trabajo rápidamente porque no tienes tanta energía.
17
En lo que se refiere a la ropa, prefieres usar colores claros en lugar de oscuros.
18
Sientes como si no estuvieras realmente conectado con el mundo que te rodea.
19
inserte su apodo para finalidades estadisticas.
20
¿Tomaste esta prueba antes?